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Cómo reutilizar los contenidos antiguos para ganar tráfico

Reutilizar contenidos

En más de una ocasión, en este mismo blog, se ha hablado de la importancia del marketing de contenidos. Sin embargo, parece que siempre haya que estar generando contenidos (y es cierto), y nos olvidamos de los que ya tenemos publicados.

Por ello, en el artículo de hoy, voy a tratar de explicar cómo reutilizar los contenidos antiguos para generar tráfico adicional con ellos para tu tienda online de Shopify. Con ello, aprovecharás tus contenidos más tiempo, y su ROI será mayor.

Y, como bien sabes, aumentar el ROI de una inversión implica que merezca mucho más la pena trabajar en ella. Por lo tanto, reutilizar tus viejos contenidos hará que tenga mucho más sentido continuar y potenciar tu estrategia de marketing de contenidos en general.

 

Mejóralo

Lo primero que hay que hacer a la hora de reutilizar los contenidos que tenías publicados desde hace tiempo, es mejorarlos. Es de esperar que aquellos contenidos antiguos no tengan la misma calidad que los nuevos, así que tienes que dejarlos a punto antes de promocionarlos.

 

Corrígelo

Lo primero que tienes que hacer, evidentemente, es corregirlo. Revísalo a fondo en busca de faltas de ortografía y frases que no estén todo lo bien que deberían, y conseguirás que tenga una apariencia mucho más agradable para el lector.

También te recomiendo que cambies algunos párrafos al completo, por dos razones fundamentales:

La primera, porque a Google le gusta el dinamismo. Aunque tu contenido sea evergreen (es decir, que no pasa de moda y no caduca), que haya cierto movimiento y las cosas cambien dentro de tu web, es algo que le gusta.

Así, si puedes añadir algún párrafo, cambiar un poco algún otro, añadirle algún contenido audiovisual, etc., Google lo valorará, que siempre es algo que conviene tener presente.

Por otro lado, porque, probablemente, ese contenido no siga el nuevo estilo que tengas en tu blog. Todos cambiamos con el paso del tiempo, y es probable que los contenidos que publicabas al principio tengan un toque algo diferente a los actuales.

Por ello, dedícale algo de tiempo a adaptarlos a la nueva terminología que utilizas, más enfocados a tu buyer persona (que, ahora, debería estar mejor definida), y, en definitiva, hazlo más atractivo para tus clientes.

 

Optimízalo para el SEO

Después de corregirlo, deberías optimizarlo para el SEO. En general, la mayor parte de los blogs y de las webs que se crean no empiezan teniendo en cuenta los aspectos básicos del SEO, y es necesario corregirlos al pasar un tiempo.

Esto se aplica a un blog cualquiera, pero también al blog de tu tienda online en Shopify. Por lo tanto, revísalo y ponlo a punto. Edítalo, busca palabras clave y utilízalas, corrige los títulos y los h2, introduce algo más de contenido audiovisual, hazlos más extensos, etc.

En definitiva, déjalo bonito para cuando Google vuelva a pasar por el contenido en cuestión.

Además, debes tener presente otro asunto, y es que lo que se considera optimizado o no varía mucho con el tiempo. Es normal que en contenidos antiguos haya keyword stuffing, porque Google, actualmente, prefiere contenidos con menos repetición de palabras clave.

Por lo tanto, si ya hacías SEO en el pasado, también deberías revisarlo un poco, esta vez para adaptarlo a las nuevas directrices del buscador.

En fin, antes de promocionarlo y volver a reutilizarlo, deberías dejarlo a punto no solo para el usuario, sino también para el buscador, de forma que vuelva a tenértelo en cuenta y lo posicione mejor de lo que ya estaba.

 

Hazlo más seductor

Por último (en este apartado de la mejora del contenido), también deberías hacer más seductor el contenido.

Es normal que, cuando empezaste el blog de tu tienda online en Shopify, no tuvieses mucha idea de cómo optimizar textos para la venta, y no tuvieras muy claro qué tipo de contenido era más atractivo para tu cliente ideal.

Ahora, meses o años después, en principio, ya deberías tenerlo más claro. Por lo tanto, es un buen momento para hacer que esos contenidos sean más seductores.

Esto puedes hacerlo de dos formas:

La primera es, en aquellos contenidos que no sean comerciales, haciéndolos más ajustados al perfil de tu potencial lector y potencial consumidor. Es decir, más adecuados a tu buyer persona. Con ello, conseguirás un mayor enganche por su parte.

Por otro lado, aquellos contenidos que sí tengan un toque más comercial, puedes optimizarlos aplicando ciertas técnicas de copywriting y de CRO que, con toda probabilidad, tienes más desarrolladas ahora que cuando publicaste los contenidos.

De esta forma, habrás corregido los contenidos, les habrás lavado la cara para cuando Google vuelva a verlos y, además, los habrás hecho más seductores de cara a tus lectores y potenciales clientes.

Estos contenidos ya están listos para ser promocionados de nuevo.

 

Recíclalo

Ahora bien, puede que los contenidos antiguos que tienes ya los estés promocionando de nuevo, ya estén arreglados y actualizados, y les estés dando un buen uso… ¿Estás seguro de esto?

Puede que estés dando uso a los contenidos antiguos, pero quizá podrías transformarlo en diferentes sentidos para hacer que su alcance sea todavía mayor. En este apartado, te explico cómo transformarlo para sacarle más partido todavía.

 

Cámbiale el formato

Lo primero que puedes hacer para reciclar tu contenido es cambiarle el formato. Es decir, tomar el contenido que ya tienes (por ejemplo, un post en tu blog) y crear algo nuevo pero que diga exactamente lo mismo, cambiando el formato (por ejemplo, una infografía).

Esto se puede hacer de una gran variedad de formas. Lo más evidente puede que sea lo de las infografías, porque, si cuentas con conocimientos de diseño o un diseñador en tu equipo, es algo relativamente fácil de hacer.

Sin embargo, hay muchas otras alternativas. Todos esos posts en los que hablas de cómo complementar las prendas que vendes en tu tienda de moda, por ejemplo, puedes convertirlos en vídeo.

Todas esas explicaciones de para qué pueden utilizarse tus productos, pueden convertirse en un podcast en el que vayas subiendo episodios cada poco tiempo.

En definitiva, tienes una gran cantidad de opciones a la hora de reciclar tus contenidos y convertirlos en algo nuevo, que pueda promocionarse más fácilmente.

 

Divídelo o júntalo

Otra de las grandes opciones a la hora de reciclar contenidos, esta vez sin necesidad de cambiar de formatos, es la opción de dividir los contenidos o juntarlos.

Por ejemplo, si tienes un post muy extenso en el que hablas de un tema en concreto (por ejemplo, una comparativa de productos), puedes dividirlo y hacer varios posts más pequeños (por ejemplo, posts individuales sobre cada producto concreto).

Lo que tienes que tener en cuenta a la hora de llevar a cabo esta reformulación de un post extenso, es que tendrás que añadir algo de contenido a cada uno de los nuevos posts que crees, para que no sea contenido duplicado.

La opción inversa también tiene cabida aquí. Puedes coger varios posts pequeños sobre diferentes productos (por poner un ejemplo), y juntarlos en uno más extenso que te permita aportar un valor adicional, además de crear un nuevo post.

El problema aquí es que ese sería un contenido 100% duplicado, por lo que, o bien lo publicas en el blog siendo consciente de que no va a posicionar, o creas un formato distinto de contenido, como un ebook o un paper.

Esta última opción es interesante porque te permite utilizarlo como reclamo para conseguir suscriptores a tu lista de correo, o acciones sociales que viralicen otros contenidos, por ejemplo.

 

Crea guías de enlaces y recopilatorios

Una última opción son las guías de enlaces y los recopilatorios. Este tipo de reciclaje de contenidos es uno de los que más me gustan, porque no exigen prácticamente ningún esfuerzo.

Una guía de enlaces, por ejemplo, consiste en coger todos los posts que explican cómo hacer algo (por ejemplo, posts sobre cómo vestir de forma elegante, si tienes una tienda online de moda o complementos), y crear un nuevo post enlazando a cada uno de ellos.

La clave de una guía de enlaces es que sigas una secuencia lógica, de forma que sea, como indica el nombre, una guía. También puedes aprovechar para colocar algo de texto explicando qué va a encontrar el usuario en cada post.

Los recopilatorios es algo parecido, pero sin necesidad de que tenga un orden de guía. Simplemente, puedes hacer recopilatorios sobre una temática concreta, y crear los enlaces.

Estos contenidos pueden parecer vacíos y que no aportan valor, pero sí lo hacen, porque permiten al usuario ubicarse y encontrar respuestas rápidamente, sin tener que navegar por todo tu blog (recuerda que muchos posts interesantes son prácticamente inaccesibles por lo antiguos que son y ocultos que quedan, opacados por los nuevos).

 

Promociónalo

Por último, una vez has mejorado o has reciclado tus contenidos, puedes empezar a llevar a cabo la promoción de esos contenidos antiguos, pero adaptados a la actualidad.

 

Automatízalo en las redes sociales

Lo primero que puedes hacer es automatizar el proceso de compartirlo en las redes sociales, lo que te permitirá tener una garantía de tráfico social sin necesidad de dedicarle mucho esfuerzo.

La lógica de esto es la siguiente: Puesto que corregir y mejorar los contenidos es algo sencillo y fácil de llevar a cabo, podrás modificar muchos en poco tiempo. Puede que arregles decenas de ellos en una semana.

Así, es una opción inteligente dejarlos programados con alguna herramienta de Social Media, de forma que se vayan compartiendo en las redes sociales, y no tengas que preocuparte de hacerlo manualmente.

Lo que logras con esto es tener una promoción básica eficaz, que te proporcionará tráfico de manera estable. Además, a medida que vayas arreglando nuevos contenidos, podrás ir programándolos, creando un ciclo en el que siempre se compartan contenidos antiguos, además de los actuales.

 

Compártelo en agregadores de contenidos

Otra de las claves de la promoción, que poca gente tiene en cuenta, es la de los agregadores de contenidos. En el mundo hispano estos agregadores no son especialmente conocidos y no tienen tanta tracción como en el mercado inglés, pero, aun así, conviene usarlos.

Los agregadores de contenidos te permiten compartir tus contenidos y, si la suficiente gente los vota de forma positiva, puedes obtener una buena cantidad de tráfico. Además, esos votos pueden manipularse, pero eso es otra historia.

La clave aquí es que cada día publiques alguno de esos contenidos reciclados, de forma que aumentes sustancialmente tus probabilidades de llegar a la portada en alguna ocasión, y recibas una buena cantidad de tráfico hacia tu tienda online.

 

Destácalo en tu web o blog

Por último, tienes la opción de destacarlo en tu blog o en tu web, así como en tus redes sociales y otros espacios. Esta no es una opción para cualquier contenido, sino para aquellos de mayor calidad.

Si tienes algún post antiguo que tiene especial calidad y que lo has retocado y te parece que tiene más fuerza que los demás, puedes hacer una promoción un poco más potente, destacándolo en aquellos lugares en los que tengas posibilidad de hacerlo.

Como digo, no es una opción para cualquier contenido, y, además, algunas plataformas no permiten hacerlo. Pero, si puedes y tienes un buen contenido, no dudes en hacerlo. Así rentabilizarás más todavía ese viejo contenido.

 

Como puedes ver, reutilizar los contenidos que ya tienes publicados es algo esencial dentro del marketing de contenidos. Es una forma sencilla de conseguir tráfico adicional para tu tienda online en Shopify, a partir de los contenidos que ya tenías publicados anteriormente.

¿Y tú? ¿Reutilizas los contenidos que generaste hace unos meses o, incluso, años? ¿No encuentras la forma de hacerlo? ¿Tienes alguna duda? Déjame un comentario y te responderé tan pronto como sea posible.

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