Las razones más frecuentes para emprender

Las razones más frecuentes para emprender

Emprendedor

Últimamente se ha puesto muy de moda el emprendimiento. Es por ello que, en el artículo de hoy, aprenderás cuáles son las razones más frecuentes por las que los emprendedores empiezan algún proyecto.

De esta forma, podrás ver si alguna de estas razones son las que tú seguiste a la hora de emprender, o comprobar si, ahora que estás pensando en emprender, alguna de estas razones tiene que ver con tu sentimiento actual.

Como podrás comprobar, son razones de lo más variadas. Y es que, aunque muchos emprendedores hablan de “quiero cambiar el mundo”, la realidad es que cada persona es un mundo, y las razones que tiene para emprender son de lo más variadas.

Independencia financiera

Una de las razones más habituales para emprender es la libertad financiera. La idea de poder conseguir una cantidad de dinero lo suficientemente importante como para que, con la rentabilidad que dé, uno pueda vivir sin necesidad de trabajar.

Esta libertad financiera también se presenta bajo otra forma, que es la de construir activos que vayan generando una rentabilidad por sí mismos, como pueden ser una o dos tiendas online que funcionen más o menos solas, y permitan al dueño vivir sin trabajar demasiado.

Es importante señalar que la libertad financiera, no obstante, no llega tan fácilmente. Lo cierto es que es imprescindible trabajar durante mucho tiempo muy duramente para llegar a tener esos activos que generan una rentabilidad suficiente como para vivir de ellos.

Sin embargo, es una motivación a largo plazo que comparten muchos emprendedores.
Además, esta es una mentalidad muy interesante, porque esta motivación implica que la persona puede estar sirviendo a muchas personas al mismo tiempo, y, al mismo tiempo, dedicando sus horas del día a hacer otros bienes a la comunidad (por ejemplo, formar a sus hijos).

Sin duda, es una razón de mucho peso para emprender.

No tener jefe

Probablemente, esta sea la razón más habitual para emprender. Hay personas que no tienen como interés personal el enriquecimiento o la generación de activos que les permitan tener una libertad financiera suficiente como para no tener que trabajar.

Sin embargo, son personas que, por una forma de ser especialmente anti-autoritaria o porque han tenido malas experiencias en el pasado, no quieren tener un superior que les esté indicando qué deben hacer para ganarse el dinero a final de mes.

Muchas personas, ante esta tesitura, adoptan la postura de aguantar y quejarse cuando llegan a casa. Sin embargo, unas cuantas personas adoptan una postura mucho más aventurera y, llegado a cierto límite, deciden emprender un negocio por sí mismos.

Jefe

Esta razón para emprender también es muy buena, porque incentiva la responsabilidad. Mientras estás bajo el mando de un jefe, uno no es responsable de nada, porque las consecuencias de las malas decisiones, las asume el jefe.

Sin embargo, una vez que has emprendido y no tienes a un superior diciéndote qué es lo que tienes que hacer o dejar de hacer, eres tú el responsable, y esto es positivo, porque te hace más responsable en los demás ámbitos de la vida.

Y eso es bueno no solo para ti (al fin y al cabo, ser responsable es importante en esta vida), sino que también lo es para la sociedad en su conjunto, porque una sociedad responsable es una sociedad con menos riesgo de entrar en cualquier tipo de crisis.

Enriquecerse

Por supuesto, existe la clara voluntad de enriquecerse en algunas personas que emprenden. Sin embargo, esta no es una buena razón para emprender, porque, en general, la persona que tiene en mente la voluntad de enriquecerse, tiende a fracasar.

La mentalidad que uno tiene cuando emprende un proyecto, es muy importante. Si estás con la cabeza centrada en ganar dinero y enriquecerte, probablemente no mires en el largo plazo, que es imprescindible para que un proyecto prospere.

Antes bien, es probable que sacrifiques opciones de ganar más en el futuro, a cambio de ganar menos en el presente (porque los bienes presentes se valoran más que los bienes futuros, como cualquiera con un mínimo de conocimiento en economía sabe).

El hecho de tener en mente la voluntad de enriquecerse y nada más, además, conlleva que las personas no se interesen en servir adecuadamente a sus clientes, sino que se centren en tratar de exprimirlos al máximo.

Y, generalmente, las personas que logran enriquecerse, lo hacen a través de brindar unos servicios excelentes, servir bien a los clientes, y, con ello, lograr que esas personas tengan interés en darles el dinero que con tanto trabajo se han ido ganando.

Hacerse rico

Por lo tanto, aunque sí hay emprendedores que tienen esta voluntad de enriquecerse, lo cierto es que no es la mejor de las razones para emprender.

Hacer un bien a la humanidad

La idea de hacer un bien a la humanidad también está presente en la mayor parte de los emprendedores. No obstante, conviene señalar que hay un poco de mitología a este respecto.

Llega un momento en el que parece que todo el mundo tiene el mismo discurso, y todo el mundo pretende cambiar el mundo a través de su empresa. Y, francamente, no resulta demasiado creíble que todo el mundo quiera cambiar el mundo.

En general, se suele tener una razón ulterior, como las mencionadas en este artículo, que se reviste con esta idea de querer hacer un bien a la humanidad, para que la idea tenga una mayor trascendencia y aceptación entre la gente.

No obstante, sí hay gente que tiene un interés genuino en hacer un bien a la humanidad, y Wikipedia podría ser un claro ejemplo de ello.

Se trata de un proyecto excepcional, que ha abierto el conocimiento a cualquier persona con una conexión a internet, y que es cien por ciento gratuita, solo pidiendo dinero un mes al año para poder financiar su crecimiento.

Sin duda, querer hacer un bien a la humanidad es una razón muy noble para querer emprender. Pero, si no es la razón real por la que tú vas a emprender, no deberías tratar de utilizarla como máscara para cubrir tus verdaderas razones.

Las otras razones son igual de válidas.

Solucionar un problema

Probablemente esta sea la razón más sencilla por la que la gente emprende. Los emprendedores de este tipo son personas que, por puro azar, descubren algo que puede ser revolucionario, y lo ponen a la venta.

Por ejemplo, la persona que cogió el trapeador y lo unió a un palo, lo que estaba haciendo es solucionar un problema, que consistía en que las mujeres (por aquella época fregaban las mujeres) tenían que fregar el suelo de rodillas.

Con el trapeador, se consiguió resolver este problema, y, aunque, originalmente, no había ningún interés en crear una empresa o hacer de ello un producto de venta al mercado, sí podría haberlo sido.

El caso de la mopa de trapear (o la fregona) es especial, porque no hubo una persona detrás que lo patentara y lo comercializara, convirtiéndose en una persona multimillonaria, sino que se extendió entre la sociedad de una forma generalizada sin que alguien se lucrara por ello.

Sin embargo, la idea queda clara: Una persona que descubre algo accidentalmente, o que trata de resolver un problema sencillo que él mismo tiene en su día a día, y que, posteriormente, comercializa esa solución porque se da cuenta de que resuelve un problema común.

Pueden leer la historia de Shopify como otro ejemplo.

Necesidad

Otra de las razones por las que se puede emprender es por necesidad. Y, aunque parezca mentira, lo cierto es que las empresas y los proyectos que surgen de este modo, tienden a tener un éxito más que aceptable.

Como hacer dinero en internet

Como dicen los refranes, “el hambre agudiza el ingenio”, y, en épocas de crisis, donde el desempleo se eleva, muchas personas se ven obligadas a tener que crear modelos de negocio que les permitan obtener algunas ganancias, al ser despedidos de sus empresas.

El hecho de tener una necesidad puede hacer que el cerebro tenga ideas que, de otro modo, en una situación de confort y de comodidad, jamás se habrían tenido. Es por ello que muchas de las ideas que surgen en estas situaciones, perduran en el tiempo.

Conviene recordar, en este punto, que, para muchos pueblos orientales, la palabra crisis significa, al mismo tiempo, lo que significa en español, pero también “oportunidad”.

Suerte

Por último, está la opción de ser emprendedor por suerte. Simplemente, por una mera cuestión de serendipia, es decir, de estar enfocado en el camino correcto, y tener un destello de suerte que te hace ser emprendedor.

Por ejemplo, un periodista freelance que se dedica a vender fotografías a los medios más generalistas, y que, llegado un momento, se da cuenta de que tiene más seguidores que los diarios digitales a los que vende sus fotografías.

En ese momento, surge una persona que le propone crear un medio digital basado en fotografía, y él accede.

Él no ha tenido una vocación emprendedora per se, pero sí ha estado en el lugar adecuado en el momento adecuado, y haciendo las cosas adecuadas, para que se dé la circunstancia de que se convierta en emprendedor.

Evidentemente, esto no puede controlarse, pero es una opción que está ahí, y no está de más mencionar en este artículo.

Como puedes ver, hay una enorme cantidad de razones distintas por las que emprender. Y, como no podía ser de otro modo, cada persona tiene sus propias motivaciones e intereses, y de eso depende que saque adelante o no su proyecto.

¿Y tú? ¿Qué opinas? ¿Crees que estas razones son buenas o que no lo son? ¿Tú emprendiste por alguna de estas razones, o tuviste otra motivación que te llevó a hacerlo? ¡Cuéntalo en los comentarios y se te responderá tan pronto como sea posible!

Temas:

Deja comentario ...

Empieza tu periodo de prueba de 14 días gratis con Shopify